El PSOE exige la puesta en marcha de una comisión de investigación para esclarecer lo sucedido con Peace City World en Salamanca

El Grupo Municipal Socialista pide junto con el Grupo Mixto y el concejal no adscrito la convocatoria de un Pleno extraordinario sin retribución para iniciar este proceso de investigación ante la falta de transparencia del Gobierno municipal de García Carbayo y aclarar así los hechos relacionados con el congreso y con la contratación del asesor externo para la atracción de inversiones.

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Salamanca impulsa la creación de una comisión especial de investigación con el objetivo de poner luz sobre los hechos relacionados con la organización del congreso Peace City World, celebrado en la ciudad entre el 23 y el 27 de enero y sobre el que ha existido falta de transparencia desde el minuto uno por parte del equipo de gobierno de García Carbayo, compuesto por el PP y por Ciudadanos.

Para ello, con base en el Reglamento Orgánico y de Funcionamiento del Ayuntamiento, el PSOE ha registrado en el día de hoy la petición de convocatoria de un Pleno extraordinario sin retribución y con este único punto en el orden del día. La iniciativa es conjunta con las dos concejalas del Grupo Mixto, formado por Podemos e Izquierda Unida, y del concejal no adscrito, Ricardo Ortiz.

En su argumentación, apuntan a la utilización de recursos públicos con un fin espurio a través de la Sociedad de Turismo, Comercio y Promoción Económica para financiar la celebración del congreso, así como para la contratación de un asesor externo para la atracción de inversiones sobre el que se ha publicado la falsedad, al menos parcialmente, de la documentación presentada en el concurso público de acceso, lo que ha dado lugar a la rescisión del contrato. Así mismo, el Ayuntamiento anunció el fin de la relación contractual con la empresa Peace City World, con la que existía un protocolo firmado por el alcalde.

En este punto, aseguran que la imagen de Salamanca está viéndose afectada por el escándalo asociado a todas estas cuestiones, un grave deterioro de reputación para la ciudad que obliga a los responsables políticos del Gobierno municipal a aclarar cuantos extremos sean necesarios, poniendo luz y taquígrafos para que no quede ni una sola tacha que manche el buen nombre de la capital salmantina ni nada parecido vuelva a suceder. La transparencia, concluyen, es un deber exigible en la gestión pública, pero aún más cuando existen sombras de dudas y sospecha.