El PSOE recrimina al Gobierno municipal su afán recaudador con la subida del 8,7 % en la tarifa del agua para 2023

Los concejales socialistas acusan al PP de aplicar una política fiscal que únicamente tiene como fin presumir de superávit a final de año, en lugar de apoyar a las familias y dinamizar la economía local.

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Salamanca considera “una barbaridad” la subida del 8,7 % el próximo año de la tarifa por la prestación de un servicio esencial como es el del suministro de agua potable, un incremento que el Gobierno municipal del PP y de Ciudadanos pretende sacar adelante en el pleno extraordinario sobre ordenanzas fiscales que tendrá lugar este viernes, 23 de diciembre.

Los concejales del PSOE reiteran su firme negativa a esta decisión y piden a los responsables del equipo de Gobierno municipal que dejen de justificar su inmovilismo y de aplicar el IPC a las tarifas de ordenanzas que afectan directamente a los intereses de la ciudadanía salmantina, como quieren hacer con la subida de casi un 9 % en el recibo del agua y en otras prestaciones como la depuración de aguas residuales, los servicios funerarios o el uso de las instalaciones del Mercado Central de Abastos.

Los socialistas aseguran que el Ayuntamiento de Salamanca dispone de recursos y remanentes de tesorería suficientes para asumir las subidas obligatorias por contrato con las empresas adjudicatarias de los servicios, en lugar de cargar estos incrementos a los bolsillos de los vecinos. En este sentido, recriminan que la política fiscal municipal no vaya más allá del mero fin recaudador para presumir de superávit y no sirva como herramienta para apoyar a las familias y para impulsar la economía salmantina.

El Grupo Municipal Socialista volverá a reclamar en el debate plenario progresividad fiscal para poner el foco en el sujeto que paga impuestos, de tal manera que pague más quien más tiene. Así, lamenta la inacción del Gobierno municipal del PP ante impuestos como el IBI, el de circulación o el de plusvalías, además del rechazo automático a propuestas socialistas como la modificación de la ordenanza sobre el callejero de la ciudad para evitar diferencias importantes entre el centro y los barrios.