El PSOE aboga por la incorporación de sistemas de autoconsumo eléctrico mediante energías renovables en las instalaciones del Ayuntamiento de Salamanca

La intención en un principio del Grupo Municipal Socialista es que el 30% de la energía que se consuma en los edificios y dependencias municipales en el año 2030 proceda de fuentes propias hasta alcanzar el cien por cien de manera progresiva.

La instalación de fuentes propias de consumo energético se realizaría incorporando los principios de ahorro y eficiencia además de dando prioridad a la energía solar.

El Grupo Municipal Socialista promueve en el Ayuntamiento de Salamanca que todos sus edificios y dependencias incorporen de manera progresiva el autoconsumo energético, principalmente electricidad, mediante la instalación de sistemas generadores vinculados a fuentes de energías renovables, con el objetivo de que los principios del ahorro, la eficiencia y las sostenibilidad se extiendan y sean todo un ejemplo en el Consistorio salmantino.

De esta manera, la intención de los concejales socialistas es que todas las instalaciones municipales cuenten con que el cien por cien de su consumo energético proceda de las energías renovables, principalmente la solar mediante la incorporación de plantas fotovoltaicas, empezando o marcándose como primer plazo que el 30%, como mínimo, de la energía que se consume en dependencias y edificios municipales propiedad del Ayuntamiento en el año 2030 proceda o provenga de la autogeneración o autoconsumo.

A juicio de los socialistas, la combinación de proyectos de eficiencia energética en edificios municipales, y el desarrollo de instalaciones de generación eléctrica, además de un ejemplo para la ciudadanía y una buena gestión de recursos, supondría un salto hacia un modelo más limpio y sostenible en el consumo, así como un importante ahorro en la factura y por tanto de dinero público en las arcas del Ayuntamiento que podría ser destinado a multitud de proyectos y mejoras para la ciudad.

Esta iniciativa se realiza en un momento idóneo desde el punto de vista legislativo, los cambios producidos en la regulación del autoconsumo eléctrico además de ampararla suponen un estímulo en el desarrollo de instalaciones de generación energética tales como la fotovoltaica.

El PSOE recuerda que la legislación española, más concretamente la Ley 2/2011 de 4 de marzo de Economía Sostenible en  su  art. 85,  relativo  al  ahorro  energético  de  las  administraciones  públicas establece que “todas las administraciones públicas, en el ejercicio de sus respectivas   competencias,   incorporarán   los   principios   de   ahorro   y   eficiencia energética y de utilización de fuentes de energía renovables entre los  principios  generales  de  su  actuación  y  en  sus  procedimientos  de  contratación”.

En la actualidad, el Ayuntamiento de Salamanca ya cuenta con una instalación fotovoltaica de generación energética ubicada en la cubierta de la Biblioteca Torrente Ballester. Una experiencia que, por tanto, debe hacerse extensible a la totalidad de dependencias municipales al encontrarnos en un momento idóneo desde el punto de vista legislativo y de la regulación en la implantación de este tipo de instalaciones, a la vez de promocionarlas mediante actuaciones promovidas o financiadas por el Consistorio de la capital en el marco de sus competencias.

No se debe olvidar que Salamanca firmó el Pacto de los Alcaldes para el Clima y la Energía, un acuerdo por el que la ciudad se comprometía a realizar actuaciones para reducir los gases de efecto invernadero en un 40% para 2030 y donde se decía que “Los Firmantes del Pacto comparten una visión común para 2050: acelerar la descarbonización de sus territorios, fortalecer su capacidad para adaptarse a los impactos ineludibles del cambio climático y conseguir que sus ciudadanos disfruten de acceso a una energía segura, sostenible y asequible”. Y en este sentido va la moción que el Grupo Socialista llevará para su aprobación en el próximo Pleno del Consistorio puesto que cada vez se hace más necesario, e importante, usar recursos limpios, abundantes e inagotables para reducir el impacto del efecto invernadero y del cambio climático, además del uso sostenible del consumo energético.