El PP pretende privatizar la recogida de residuos en los puntos limpios del Ayuntamiento de Salamanca

Esta decisión provocaría una reducción en el número de trabajadores adscritos a este servicio público municipal, de hecho a día de hoy ya hay menos de los que debería haber según la Relación de Puestos de Trabajo del Consistorio, y una rebaja en las condiciones laborales de estos empleados en caso de que se llevara a efecto la privatización.

El equipo de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Salamanca pretende externalizar, o más concretamente privatizar, el servicio municipal de recogida de residuos en los puntos limpios de la capital salmantina. Un servicio municipal que en la actualidad gestiona el propio Consistorio con personal propio.

El equipo de gobierno del PP contempla incluir la recogida de residuos en los puntos limpios de la ciudad de Salamanca, dentro del contrato de adjudicación a una empresa privada del servicio de recogida de basuras y limpieza viaria, según informaciones y datos que se recogen en los pliegos de condiciones, que ahora se están elaborando, para la adjudicación o concesión de dicho contrato de recogida de basuras y limpieza viaria.

La intención de privatizar un nuevo servicio público municipal no es nueva. Ya en el Presupuesto del Ayuntamiento del año 2017 se incluyó esta posibilidad para la que se presupuestó incluso una partida dotada con 342.500 euros.

En la actualidad, la Relación de Puestos de Trabajo, RTP, del Consistorio contempla que el servicio de residuos en los puntos limpios tiene once plazas de funcionario y una de personal laboral, de las cuales, están vacantes o sin cubrir a día de hoy, cuatro puestos de funcionario más el de personal laboral, o lo que es lo mismo, cinco puestos de trabajo sin ocupar. Un dato que induce a pensar y augura lo que el equipo de gobierno del PP tiene pensado hacer con este servicio público municipal. Una privatización que traería una reducción de empleo y de puestos de trabajo además de una rebaja en la condiciones y los derechos de los trabajadores que se mantengan en él una vez que se privatice o externalice.