El Ayuntamiento de Salamanca tiene sin cubrir más de un 30% de la plantilla que se ocupa de prestar servicios sociales

La gran cantidad de puestos vacantes en la parcela municipal de Bienestar Social está provocando carencias en la prestación de servicios esenciales, que se tengan que externalizar o privatizar muchos de ellos en vez de ser públicos, y que el personal existente esté desbordado y con una excesiva carga de trabajo.

A día de hoy la Relación de Puestos de Trabajo del Ayuntamiento de Salamanca refleja que más del 30% de puestos de trabajo en el área de Bienestar Social están vacantes o sin cubrir, y los únicos cambios que se han producido en este sentido desde hace mucho tiempo han venido a través de cambios o permutas entre trabajadores municipales de distintos departamentos o atribuciones temporales de algunas de las tareas o labores pero nunca con nuevas incorporaciones o con la convocatoria de un concurso público que es, en opinión del Grupo Municipal Socialista, lo que demanda esta situación.

El PSOE recuerda que el área de Bienestar Social es la encargada de prestar servicios sociales desde el Consistorio relacionados con materias y parcelas, entre otras, tan importantes como la infancia, las políticas de familia, la dependencia, cuestiones vinculadas con la atención y el cuidado de los mayores, la exclusión social y el empleo.

Los servicios sociales son, a juicio del PSOE un elemento fundamental en las competencias y en la gestión municipal, la administración más cercana al ciudadano, y que en el Ayuntamiento de Salamanca dejan mucho que desear, con multitud de carencias, baja calidad en la prestación, escasa diligencia y que en muchos de los casos no atienden ni cubren, o atienden o cubren mal, las necesidades de los salmantinos.

En este sentido, el Grupo Municipal Socialista lamenta que esta falta y escasez de personal, encargado de la gestión y prestación de servicios sociales a los vecinos, esté provocando que los funcionarios que desempeñan esta labor,  estupendos  profesionales que con su trabajo evitan que la situación se convierta en insostenible sean, además de los propios ciudadanos, los más perjudicados con esta situación. Funcionarios que, ante la escasez de personal, se tengan que ver desbordados, con duplicidad y disparidad a la hora de realizar  tareas que en muchos de los casos no le son propias,  y un aumento considerable de la carga de trabajo.

El gran número de vacantes y puestos de trabajo sin cubrir en el área municipal de  Bienestar Social está provocado que se tengan que privatizar y externalizar en muchos casos servicios sociales que son competencia del Consistorio y que,  como aboga el PSOE, tendrían que ser prestados por el Ayuntamiento con personal propio. Entre otros muchos, y recientemente, el programa “Salamanca Acompaña”, encargado de atender personas mayores en situación de soledad.

Externalizaciones y privatizaciones que son la práctica común en la gestión que viene aplicando el equipo de gobierno del PP durante más de veinte años, basadas en las políticas clientelares y la búsqueda de favorecer empresas amigas mediante la elaboración de pliegos y adjudicaciones a la medida, que luego en muchos casos son anuladas por la justicia con el consiguiente coste para las arcas municipales y que, en muchos de los casos, contradicen incluso las opiniones y los informes de los propios funcionarios del Ayuntamiento donde se dice que externalizar esos servicios no es conveniente y que deben prestarse por personal propio del Ayuntamiento.

Desde el Grupo Municipal Socialista se ha pedido, y se seguirá insistiendo en ello, que la externalización de servicios sociales no mejora la prestación ni supone un menor coste para las arcas municipales. En esa apuesta por que dichos servicios sociales sean realizado por personal propio, desde el PSOE se exige al equipo de gobierno que ponga en marcha los mecanismos necesarios para que ese más del 30% de puestos de trabajo o vacantes sean ocupados a la mayor brevedad posible mediante la convocatoria de un concurso público donde primen y se respeten los principios de igualdad, mérito y capacidad.